¿Dónde se esconden los hombres feministas? Texto de Roy Galán

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¿Dónde se esconden los hombres feministas?

El feminismo necesita de los hombres.

De aliados que den un paso hacia detrás y cedan sus privilegios históricos.

Que paren las bromas y los chistes en los gimnasios.

Que se enfrenten a otros hombres machistas.

Que los avergüencen por sus actitudes.

Que estén dispuestos a deconstruir sus masculinidades.

Que no tengan miedo a mostrarse vulnerables.

A hablar de sí mismos y de lo que sienten.

Que muerdan esa mano que es el heteropatriarcado que les da de comer.

El feminismo necesita de la humanidad para acabar con el machismo.

Porque duele ver cómo los hombres intenta utilizar razones sin sentido para intentar desprestigiar un movimiento que lo único que trata es de conseguir la igualdad real entre hombres y mujeres.

Restituir una injusticia histórica.

La próxima vez que oigas a un hombre decir: Ni machismo, ni feminismo.

Dile que feminismo.

Porque el feminismo es necesario, porque es algo positivo para el mundo, porque tiene que ver con la decencia del ser humano.

La próxima vez que oigas a hablar a un hombre sobre denuncias falsas en temas de violencia machista, dile que solo se ha probado la falseada del 0,0075 % de ellas.

Que no intente desviar el discurso de lo realmente importante.

Y lo importante es que, a día de hoy, hay mujeres que son asesinadas a manos de hombres por el mero hecho de ser mujeres.

La próxima vez que escuches a un hombre llamar marica a otro hombre por no tener fuerza o por llorar, dile que eso no es un insulto.

Que ser marica es como ser moreno o tener una separación entre los dientes.

Que mostrarse es de valientes y no de cobardes.

Que los cobardes son los que tratan de humillar a otras personas.

Yo no sé dónde se esconden los hombres feministas.

Lo que sí sé es que esconderse no tienen ningún sentido.

Porque todas y todos venimos del mismo lugar y vamos al mismo destino.

Y debemos procurar que la vida.

Ese territorio que compartimos.

Sea un lugar en el que habitar.

En igualdad de condiciones.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

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Mujeres que no quisieron ser madres. – Texto de Roy Galán

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Mujeres que no quisieron ser madres.

Porque no, simplemente.

Sin un impedimento físico o mental.

Mujeres fértiles que decidieron que no.

No es no.

Una elección libre nunca debería ser considerada como antinatural.

Sin embargo, los seres humanos somos expertos en meternos jardines ajenos a cagar.

“Se te va a pasar el arroz”.

¿Qué arroz?

Si yo no tengo ningún arroz al fuego.

Pero, claro, la decisión de no ser madre es una elección que va en contra de lo que hacen la mayoría de mujeres.

Hacer algo diferente hace que el resto de mujeres se cuestionen lo que hacen ellas.

No es la intención, pero es lo que siempre sucede.

Si tú dices: No quiero leer La Odisea porque me parece una pérdida de tiempo.

No pasa nada.

Si tú dices: No quiero ser madre porque me parece una pérdida de tiempo.

Te llaman egoísta.

¿Y si resulta que decides que quieres usar tu tiempo en otra cosa?

Aprender sobre movimientos migratorios o quitarte pelos enconados de las ingles.

Por ejemplo.

Para lo que quieras.

¿No es lo verdaderamente egoísta pretender que el otro haga lo que yo quiero que haga?

Sí. Y es lo que hacemos todos.

Incluido nuestro maravilloso Estado.

Cuya Seguridad Social no cubre la esterilización de mujeres menores de 35 años y solo la de aquellas que ya han sido madres o pasan la cuarentena.

Tranquila, eres tonta, no sabes lo que quieres.

Yo sentiría mucha rabia si decido hacerme una vasectomía y compruebo que me ponen impedimentos.

Y luego, el desprestigio.

“Si fueras madre, lo entenderías”.

Que simplemente trata de desmontar cualquier tipo de opinión que puedas realizar respecto a determinados temas.

“Como el amor que siente una madre por su hijo”.

Y tu amor de mierda, aunque lo sientas humedecerse entre los dedos de los pies y subir evaporado hasta las pestañas.

Aunque dentro de la barriga te críen emociones para las que no han inventado palabras.

No, tú no entiendes.

Pero, si todos somos lo mismo: ¿No son el resto hijas, padres, hermanos, abuelas, tíos?

¿No parimos todos a cada instante el mundo que habitamos?

Y luego encuentras alguien que te gusta y te dice: quiero ser padre o madre.

Y, si quieres hacer lo que sientes, lo dejas, claro que lo dejas.

Porque tu vida es una sola vez.

Qué duro debe ser mujer e intentar ser libre.

Te dan por todos lados.

“Te estás perdiendo lo mejor de la vida”.

Tócate las tetas.

Lo mejor de la vida es no morir.

Y el resto es accesorio.

Deberíamos empezar a respetar, de verdad, otras maneras de vivir.

Respetar el círculo íntimo y personal de la voluntad.

Y aprender a emocionarnos.

Por todas aquellas mujeres que lucharon contra la cultura y la biología.

Para poder llegar a ser otra cosa.

Lo que simplemente quisieron ser.

Que no fue ser madres.

Y no por ello fueron menos mujeres.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

¿Pero y tú qué tienes? @RevolutionRoy

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Tienes que ser guapa.

Tienes que demostrar inteligencia.

Tienes que mostrarte fuerte.

Tienes que poder con todo.

Tienes que reprimirte.

Tienes que comportarte.

Callarte. Taparte. Ocultarte.

Tienes que parecer indiferente.

Tienes que tener profesionalidad.

Tienes una responsabilidad.

Tienes que saber cocinar.

Ser una señora. Una buena madre. Mejor esposa.

Tienes que reprimir tus deseos.

Tienes que adelgazar, que parecer más joven, que vestir bien.

Tienes que controlar el gasto, establecer un orden, limpiar.

Tienes que, tienes que, tienes que, tienes que, tienes que.

¿Pero y tú qué tienes?

Tú tienes un cuerpo plagado de terminaciones nerviosas.

Tienes estómago para sentir la música.

Tienes errores y carcajadas.

Tienes el caos, la emoción, la torpeza, el mar.

Tienes el placer y tu locura.

Tienes lugares que merecen tu visita.

Y visitas que merecen tus lugares.

Tienes una vida para gastarte.

Y lo único que tienes que hacer es vivirla.

Del modo que a ti te dé la gana.

– Roy Galán –

Para poder ser persona. Texto de @RevolutionRoy

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Ni machismo ni feminismo.

Hay que ser persona.

Esto es lo que ha dicho Paula Echevarría.

También que los extremos nunca son buenos ni para un lado ni para el otro.

Bien, Paula, podría servir como animal de compañía, si tal vez el feminismo fuera lo contrario al machismo.

Pero resulta que no lo es.

El machismo es un movimiento malo, algo que hasta incluso mata, y el feminismo es un movimiento que trata de frenar el machismo.

Si no existiera el machismo no haría falta que existiera el feminismo.

Por lo que digamos que el feminismo surge como algo luminoso, algo positivo y, sobre todo, algo por lo que estar agradecidas y agradecidos.

¿Con qué crees que se lucha por la igualdad, Paula?

Con feminismo.

Gracias a que una mujer se puso delante de un caballo y perdió la vida tú hoy puedes votar.

Gracias a todas esas mujeres que vivían en el extremo tú hoy puedes tener una cuenta corriente a tu nombre y no depender de la firma de tu marido para sacar dinero.

Dices que no hacen falta las barricadas.

Esa es la idea que te han querido vender (a ti y a muchísima gente que nos rodea) para que rechaces el feminismo.

Que el feminismo es la guerra. Que es un lugar en el que mujeres enfadadas sin maquillar odian a los hombres y cortan penes y asesinan a los hombres por ser hombres.

De momento las únicas asesinadas por ser mujeres son las mujeres, Paula.

Y eso es por el machismo.

Hay feministas guapas, feministas negras, feministas hombres, feministas lesbianas, feministas en tacones, feministas famosas, feministas trans, feministas actrices.

Sí, actrices que por ejemplo reclaman igualdad salarial por el mismo trabajo realizado.

Tal vez a ti te da igual porque puede que tengas muchas cosas, pero hay muchas mujeres partiéndose la espalda para conseguir un lugar justo para ellas y, lo más importante, para otras mujeres.

Mujeres feministas como Chimamanda Ngozi que escriben libros para que entendamos por qué es necesario el feminismo.

Libros que dicen: “Y así, las niñas crecen y se convierten en mujeres incapaces de decir que tienen deseo. Crecen para ser mujeres que se silencian a sí mismas. Crecen para ser mujeres que no pueden decir lo que realmente piensan…”

Mujeres feministas que estudian, que discuten, que batallan comas y puntos para que todos los ámbitos de la vida sean mejores.

Para tu hija.

Mujeres feministas que hoy están arañando renglones a las leyes para que tu hija mañana no tenga que pelearse con su cuerpo, con el Estado y con la vida para hacer lo que quiera.

Mujeres feministas que están haciendo a tu hija la posibilidad de ser una mujer más libre, Paula.

Y tú dices que no hay que ser feminista.

Que hay que ser persona.

Y yo digo que hay que ser feminista.

Para poder ser persona.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

Tienes derecho a… – Texto de Roy Galán

 

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Tienes derecho a la desproporción.

Tienes derecho a la alegría.

Tienes derecho a negarte.

Tienes derecho a que no te guste tu familia de sangre.

Tienes derecho a formar la familia que te dé la gana.

Tienes derecho a no procrear.

Tienes derecho a la importancia.

Tienes derecho a que tus padres respeten tus decisiones.

Tienes derecho a que tus hijos no se metan en tu vida.

Tienes derecho a ser hombre, o mujer, o ambas cosas a la vez, o ninguna de ellas.

Tienes derecho a ser lo que eres.

Tienes derecho a estar triste.

Tienes derecho a lo oscuro.

Tienes derecho a leer lo quieras, o a no leer, a ver lo que quieras, o a no ver.

Tienes derecho a no ser increpado por lo que lees o ves.

Tienes derecho al deseo y a la intimidad.

Tienes derecho a una existencia digna con techo y comida.

Tienes derecho a una muerte digna sin sufrimiento.

Tienes derecho al placer.

Tienes derecho a enamorarte de un hombre, o de una mujer, o de ambos a la vez o de nadie nunca.

Tienes derecho a amar, a la incoherencia, derecho al silencio, a estar enojada, a que los que te gobiernan no te roben, a desobedecer lo injusto, a la memoria, a la fantasía, al tiempo.

Tienes derecho como mujer a lo mismo que tiene derecho un hombre.

Tienes derecho al caos.

Tienes derecho a la ignorancia y a no intentarlo.

Tienes derecho sobre tu cuerpo.

Tienes derecho a respirar.

Tienes derecho a la locura.

Tienes derecho a correrte con un pie sobre tu cara.

Tienes derecho a la esperanza.

Tienes derecho a la fealdad.

Tienes derecho a un principio.

Tienes derecho a un final.

Tienes derecho a que te cuiden y a cuidar.

Tienes derecho a una explicación.

Tienes derecho a equivocarte.

Tienes derecho a empezar.

Pero a lo que no tienes ningún derecho.

Es a intentar arrebatar la única opción.

De libertad.

Que tienen los demás.

 

Texto tomado de la página de Roy Galán 

Tu novio te puede violar. Texto de Roy Galán.

Las violaciones no solo ocurren con un desconocido en un callejón a punta de navaja.

A veces, las amenazas veladas, son la confianza o la necesidad errónea de complacer al otro.

Tu novio te puede violar.

Porque, al parecer, cuando una tiene pareja el cuerpo se convierte en mercancía del que el otro puede disponer cuando le apetezca.

Aunque a ti no te apetezca.

No es no.

Y el motivo de tu no puede ser el que tú sientas. Y no tienes que dar explicaciones. Ahora no quiero ha de ser suficiente. Y tu pareja no tiene que chantajearte, ni insistir, ni enfadarse, ni hacer caso omiso a tu voluntad.

El amor no puede abrir la veda de la anulación, porque entonces estamos en lo contrario al amor.

Porque si no respetan nuestros deseos nos convertimos en fantasmas cuyos grilletes son usados para vaciarse.

Nos convertimos en seres invisibles, absolutamente prescindibles dentro de una cama, pudiendo ser sustituidos por cualquier otra cosa que haga fricción.

Y podemos desear en un momento dado ser solo eso, por supuesto: pero tenemos que dar nuestro consentimiento para que así sea.

Soy Ordinaria, es el cortometraje de dos minutos dirigido por Victor Habchy y escrito y protagonizado por Cholé Fontaine.

Un corto que nos hace partícipes de la angustia de una agresión en la más estricta intimidad.

Solo hay que mirarla a ella a los ojos.

Y si eres hombre y esto no te ofende es que eres uno de ellos.

Texto de Roy Galán

Carta de Roy Galán al Ilustrado Sr. Janusz Korwin-Mikke

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Ilustrado Sr. Janusz Korwin-Mikke,

Me ha maravillado su argumentación respecto a la brecha salarial entre hombres y mujeres. Nunca oí una explicación tan diáfana y clarividente. Es usted como un profeta o un cubículo o un mosquito atrapado en el ámbar de la sabiduría.

Me fascina cómo ha tenido la rapidez mental de recurrir a un acontecimiento tan contemporáneo y de actualidad como son las Olimpiadas griegas. Algo que está en nuestro día a día, en nuestros quehaceres y preocupaciones más inmediatas. Bravo.

Dice usted que la primera mujer en la competición ocupó el puesto 800 y ya sabemos que la validez de los seres humanos se mide con respecto al resultado de unos juegos y esto solo pone de manifiesto lo que usted tan bien ha afirmado: que las mujeres son más pequeñas y débiles.

Luego está lo del ajedrez. Otro juego de mesa imprescindible para realizar la criba de la rapidez de la población de mente fértil. Claro, ninguna mujer dentro de los primeros cien puestos. Por eso las mujeres son menos inteligentes.

Y es por todo ello que concluye usted que por supuesto que las mujeres deben cobrar menos que los hombres.

Su argumentario es tan coherente y férreo que temo que no admite opinión en contra.

Me ha faltado, tal vez, que hablara del número de mujeres que suelen perder al parchís frente al número de hombres que normalmente ganan o del número de veces que caen las mujeres en la Plaza de Lavapiés frente al número de veces que caen los hombres en el Paseo del Prado en el Monopoly.

Sin esa gráfica como que se me queda incompleta su teoría de la evolución.

No obstante espero que la misma se aplique de manera sistemática y retroactiva a todos los hombres y mujeres.

De este modo, Sr. Korwin-Mikke, si usted tiene un pene pequeño y débil y no demuestra la inteligencia suficiente para procurar orgasmos de otra manera, cobrará usted menos que aquellos hombres con penes inmensos y fuertes y que inteligentemente hagan que nos corramos vivas.

Gracias por ser tan visionario y útil para esta sociedad.

Por hacer ejercicio de su derecho a la libertad de expresión.

Y expresar algo tan positivo y humano.

Crack.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

A veces necesitas… Texto de Roy Galán

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A veces necesitas que te toquen para sentir que no has desaparecido.

Que sigues aquí.

Que alguien trace tu cuerpo decreciente con las yemas de los dedos.

Que reafirme tu existencia con su presión.

A veces estaría bien que alguien barriera todo lo que no has sido.

Todo aquello que se quedó en un simple intento.

Que se encuentra esparcido detrás de tus muelas.

O en algún anillo de Saturno.

A veces es necesario que alguien te abrace hasta que el terremoto de lo miserable se detenga.

Y que en las réplicas te abrace.

Porque todos los abrazos son fotos.

Del así eras.

A veces rezo en braille.

Y signo mi espacio.

Bailando.

Para que puedas encontrarme.

Cuando tú seas un búho.

Y yo el palo de una fregona.

A veces necesitas que te inventen un pasado.

Que te cambien las palabras que sueles usar para explicar lo que te pasó.

Irse. Gritar. Nunca. Dolor.

Por otras.

Sol. Chocolate. Orgasmo. Chenoa.

A veces, cuando hablo contigo.

Lo siento todo a la vez.

Como si las orillas de Cádiz fueran lianas selváticas.

Y tu espalda una civilización tres veces extinguida.

A veces, cuando me siento muy comprendido.

Todo se superpone.

Y soy como un brillito que cabe en la palma de tu mano.

Mientras escucho ruidos de vida.

Entonces.

Me digo.

Que ha sido alucinante.

Que ha sido suficiente.

Y bastante.

Que hubo mucha mierda y mucho amor.

Y que ya desvanecerse.

No será perder

Texto tomado de la página de Roy Galán 

No necesitan ser protegidos – Texto de Roy Galán

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Las mujeres,

los negros,

los homosexuales,

las gordas,

los transexuales,

los drogadictos, 


los gitanos, 


las musulmanas, 


los bipolares, 


las putas, 


los animales, 


los pobres 




el medio ambiente.


No necesitan ser protegidos.

Necesitan que el resto deje de declararles la guerra.

Que les dejen en paz.

Eso es lo que necesitan.

Hasta ese momento aquí estamos, algunos y algunas, recordando todas y cada una de las veces en que la dignidad fue menoscabada.

Para no volver a repetirlo.

Para hacerlo mejor.

Para que algo cicatrice.

Hasta ese momento aquí estamos, algunas y algunos, manteniendo el cuidado.

Conservando este consuelo, el afecto y la ternura.

Para otros y otras que lo tuvieron mucho más difícil.

Porque la vida debería ser el mismo puto milagro para todos y cada uno de los habitantes de este planeta.

Porque no podemos joderles esta oportunidad de amar, de ser y de estar al resto.

Porque no somos nadie para hacerlo.

No se trata de ser bueno o malo.

Esto no tiene nada que ver con la moral.

Tiene que ver con que si somos capaces de procurar una existencia peor al resto.

Somos unos miserables.

Y no merecemos este regalo.

Ni esta respiración.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

Gráfica Pepe Varela –  @Varela

La cultura del odio. Texto de Roy Galán

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