Mujeres que no quisieron ser madres. – Texto de Roy Galán


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Mujeres que no quisieron ser madres.

Porque no, simplemente.

Sin un impedimento físico o mental.

Mujeres fértiles que decidieron que no.

No es no.

Una elección libre nunca debería ser considerada como antinatural.

Sin embargo, los seres humanos somos expertos en meternos jardines ajenos a cagar.

“Se te va a pasar el arroz”.

¿Qué arroz?

Si yo no tengo ningún arroz al fuego.

Pero, claro, la decisión de no ser madre es una elección que va en contra de lo que hacen la mayoría de mujeres.

Hacer algo diferente hace que el resto de mujeres se cuestionen lo que hacen ellas.

No es la intención, pero es lo que siempre sucede.

Si tú dices: No quiero leer La Odisea porque me parece una pérdida de tiempo.

No pasa nada.

Si tú dices: No quiero ser madre porque me parece una pérdida de tiempo.

Te llaman egoísta.

¿Y si resulta que decides que quieres usar tu tiempo en otra cosa?

Aprender sobre movimientos migratorios o quitarte pelos enconados de las ingles.

Por ejemplo.

Para lo que quieras.

¿No es lo verdaderamente egoísta pretender que el otro haga lo que yo quiero que haga?

Sí. Y es lo que hacemos todos.

Incluido nuestro maravilloso Estado.

Cuya Seguridad Social no cubre la esterilización de mujeres menores de 35 años y solo la de aquellas que ya han sido madres o pasan la cuarentena.

Tranquila, eres tonta, no sabes lo que quieres.

Yo sentiría mucha rabia si decido hacerme una vasectomía y compruebo que me ponen impedimentos.

Y luego, el desprestigio.

“Si fueras madre, lo entenderías”.

Que simplemente trata de desmontar cualquier tipo de opinión que puedas realizar respecto a determinados temas.

“Como el amor que siente una madre por su hijo”.

Y tu amor de mierda, aunque lo sientas humedecerse entre los dedos de los pies y subir evaporado hasta las pestañas.

Aunque dentro de la barriga te críen emociones para las que no han inventado palabras.

No, tú no entiendes.

Pero, si todos somos lo mismo: ¿No son el resto hijas, padres, hermanos, abuelas, tíos?

¿No parimos todos a cada instante el mundo que habitamos?

Y luego encuentras alguien que te gusta y te dice: quiero ser padre o madre.

Y, si quieres hacer lo que sientes, lo dejas, claro que lo dejas.

Porque tu vida es una sola vez.

Qué duro debe ser mujer e intentar ser libre.

Te dan por todos lados.

“Te estás perdiendo lo mejor de la vida”.

Tócate las tetas.

Lo mejor de la vida es no morir.

Y el resto es accesorio.

Deberíamos empezar a respetar, de verdad, otras maneras de vivir.

Respetar el círculo íntimo y personal de la voluntad.

Y aprender a emocionarnos.

Por todas aquellas mujeres que lucharon contra la cultura y la biología.

Para poder llegar a ser otra cosa.

Lo que simplemente quisieron ser.

Que no fue ser madres.

Y no por ello fueron menos mujeres.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

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